Antonio Gramsci, teórico italiano que escribió sus teorías respecto a lo político y sociológico. Su principal enfoque fue acerca de la hegemonía donde habla acerca de aquellas clases dominantes que logran ejercer sobre las clases sometidas, a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación. A través de estos medios, las clases dominantes educan a los dominados para que estos vivan su sometimiento y la supremacía de las primeras como algo natural y conveniente, inhibiendo su potencialidad revolucionaria.
Gramsci aporta a la pedagogía que se deje de ver aquella educación tradicional y convencional donde cada escuela cree su propio modelo educativo, sin el fin de tener un plan bien estudiado y determinado con pleno conocimiento. Espera que se formen sujetos ligados a lo histórico-real con el fin de que este al vivirlo reflexione lo que está viviendo.
Ahora bien si hablamos de la concepción que Gramsci tenía respecto al hombre a la sociedad y a la educación, veía al hombre como un proceso, o el proceso de sus actos, o sea que el hombre es espíritu, creación histórica, no naturaleza. No existe por tanto una naturaleza humana base, determinada y fija en la variedad de sus manifestaciones durante el conjunto de su historia sino que la naturaleza humana es un continuo transformarse que se va determinando poco a poco a través de la dialéctica de las relaciones sociales, la naturaleza humana es el conjunto de relaciones sociales que determina una conciencia histórica. De este modo el hombre pone en movimiento la propia voluntad y forma así su personalidad.
Cuando Gramsci empezó a desarrollar sus ideas, fue cuando Turín (cerca del lugar donde él vivía) estaba en proceso de industrializarse y las fábricas automotrices iniciaban su expansión. Ante esos sucesos comienza a vincularse con movimientos socialistas en donde adquirió fama por sus escritos políticos y periodísticos. Junto a otros dirigentes disidentes, en 1921 funda el partido comunista italiano. Un año después el fascismo italiano adquiere una dimensión preocupante en la cual motivo a Gramsci a trabajar por la unión de los sectores de izquierda, fue así que accede
a una banca como diputado por el comunismo en el año 1924. Su actividad parlamentaria mereció la cárcel para el régimen fascista y durante su cautiverio escribió sus famosas teorías.