John Dewey afirma que todos los seres vivos se conservan, a lo largo de su propia historia, por renovación, dado que domina y controla todas sus energías que en otros casos se perderían, por ejemplo: en los seres inanimados como las piedras. El ser vivo utiliza en provecho propio las energías que lo rodean como medios para su propia conservación, por eso afirma que “la vida es un proceso de autorrenovación mediante la acción sobre el medio ambiente”, da a entender que todo lo que nos rodea nos distingue dentro de una sociedad, y nos forma una personalidad específica.
Respecto a ello se menciona que existe una continuidad de la vida, hablando de la readaptación del ser vivo dentro de la sociedad, este en cuanto nace es un ser inmaduro, que ignora y desconoce totalmente su entorno por ello, y es el deber de los adultos que ya poseen conocimiento y costumbres, guiarlos a obtener ese conocimiento para iniciarlos como seres maduros, de destrezas, habilidades, iniciados en los intereses, propósitos, prácticas etc.
Dewey especifica que su concepto de la palabra vida, se enfoca a toda la extensión racial e individual, donde abarca las costumbres, las instituciones, las creencias, las victorias, las derrotas, los ocios y ocupaciones, por ello es importante que los adultos sean guías para los recién nacidos dependiendo del rol que desempeñe en su entorno. Se requieren esfuerzos deliberados, trabajos reflexivos, y aquí es donde entra la educación, por ejemplo los seres recién nacidos desconocen completamente los fines y hábitos del grupo social, y por ende hay que hacérselos conocer e inspirarles interés hacia ello, propósitos, informaciones, destrezas y prácticas como ya había mencionado anteriormente, es así que la educación llena este vacío.
La sociedad existe en la transmisión y en la comunicación, es más que un vínculo verbal entre las palabras común, comunidad y comunicación. Todo grupo social que siga siendo vitalmente social es “educadora” para aquellos que participan en ella. Esta llega a perder su poder educativo cuando se crea como un molde, rutinaria sin el afán de aprender, creando solamente un pensamiento igualitario para todos y no expandiendo su conocimiento, solo aprendiendo por aprender, trasmites pero no aportas nada.
La vida social no sólo exige señalar y aprender para su propia permanencia, sino que el mismo proceso de convivir educa. Y ¿A qué se refiere con esto? , bueno vamos a tomar en cuenta que el ser humano es un ente social por naturaleza, este no puede estar totalmente aislado, por el simple hecho de que este no amplía, no estimula ni enriquece la imaginación, todos estamos conectados, o más bien debemos estar conectados para tener un contexto, un aprendizaje más amplio de todo nuestro entorno de lo que es la vida.
Ahora hablando de una educación sistemática, la educación de los niños, jóvenes, dependen de que aprendan las costumbres de los adultos, adquiriendo sus emociones y su depósito de ideas, se refiere a que es lo que trasmiten y así es como ellos van a actuar. Para los salvajes se les hace absurdo aprender con el fin nomas de aprender, puesto que no estaban de acuerdo a que la educación, el aprendizaje se llevara a cabo dentro de una institución, haciéndolos ver a todos bajo un mismo pensamiento, un mismo camino, no los guían hacía la realidad social de lo que van a vivir, sólo adquieren información y de destreza intelectual que no influye en su formación, no tiene sentido, no logran tener la capacidad que deberían tener y así es como se transformar en “especialistas egoístas”.